Oficio

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Estudié Periodismo a mediados de los 80 en plena dictadura, en el Campus Oriente de la UC. Allí conocí a grandes tipos; soñé tardes enteras en los prados tras la biblioteca, me refugié por las noches en el El Bahamondes. Trabajé como gásfiter,  garzón, encuestador, repartidor de boletines comerciales.

Contra todo pronóstico me titulé de periodista en 1989. Me tocó dirigir, junto a un grupo de buenos amigos,  un documental sobre el retorno del poeta Jorge Teillier a su tierra natal Lautaro. Fui  investigador y asistente de dirección en el programa Al  Sur del Mundo. Una experiencia  inmensa  que me permitió recorrer Chile, seguir a un circo desde Santiago a Chiloé,  sumergirme por semanas en las minas del carbón en Lota o en las luminosas tardes del Valle del Elqui.

Fui redactor y cronista de la revista APSI. Mis mejores recuerdos los tengo en terreno con la hermandad de los niños del Mapocho,  o los veraneantes pobres de Cartagena y las mujeres que por primera vez iban al mar; recorriendo las picadas nocturnas,  observando alguna tarde de noviembre  a los profetas vociferantes de la Plaza de Armas. Durante más de una década trabajé como realizador del programa El Mirador de TVN. Por aquí y por allá, estuve en la caleta Tortel y en el altiplano, pasé por Sarajevo, por Cali, por la Vega Central durante noches, por Nueva York, siguiendo la pista del tango en Buenos Aires, en el puerto de Génova,  en la sala de los enfermos terminales en el  Hogar de Cristo, en la inolvidable Lisboa escuchando fado mientras le seguía los pasos a un marino que iba de vuelta a su tierra natal en Croacia; tres largas semanas en los pasillos del viejo Hospital Psiquiátrico de avenida La Paz.

Escribí un libro sobre la llamada crisis moral, por encargo de una  editorial, en la década del 90. Fui redactor de revistas ilustremente desconocidas como Barbaria y  Oveja Negra y otras como Paula.

He hecho clases –al igual que casi todos los periodistas al garete–  y otros trabajos menores como administrar sitios web,  escribir comunicados para empresas de energías renovables, redactar artículos sobre el aburrido tema de la televisión digital, transcribir entrevistas que nadie leerá.

Hoy vivo de labores que prefiero mantener en reserva.  Me gusta visitar a mis hijos,  observar a mis gatos desde la cabaña que me construí en el bosque, escuchar el rumor de los pájaros y del mar.

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